Frases celebres
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Frases celebres - frases de amistad, desamor, reflexion


de Andrea Mucciolo





“¿Después de todo, qué quieren que les diga? Estoy aprendiendo las vida, como todos." Andrea Mucciolo




Andrea Mucciolo Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Andrea_Mucciolo

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Advertencia:


Los siguientes aforismos pueden ser usados libremente en vuestras publicaciones o blog, desde que se cite al autor al final de cada aforismo. Además si me advierten de la publicación les agradeceré sinceramente. Andrea Mucciolo



Creo sin lugar a dudas en el destino, porque el destino lo dirijo yo. Seguramente no a nivel global, pero digamos que soy el socio mayoritario. (Andrea Mucciolo)






Si es verdad que siempre se puede aprender de los demás y visto que los otros somos nosotros, piensa cuanta gente, quizás también en este momento, !está aprendiendo justamente de ti! (Andrea Mucciolo)


La sinceridad es un arma de doble filo y yo la tomo siempre del lado equivocado. (Andrea Mucciolo)





Si el amor se ‘vendiera’ por kilos, muchos se quedarían con el plato de la balanza vacío, mientas otros engañarían presionando con la mano en la balanza. (Andrea Mucciolo)


Todo lo que puede ser obtenido fácilmente me causa miedo. De hecho si la puerta de entrada está entreabierta la de salida ya fue desfondada desde hace tiempo. (Andrea Mucciolo)


La autoridad del Estado es la única autoridad, que si bien sea la única en su sector, no logra de hecho serlo. (Andrea Mucciolo)


La ley no admite la excusa de ignorancia: excepto en el momento en el cual se la elabora. (Andrea Mucciolo)


La fortuna es una gran prostituta, la felicidad en cambio es una madre amorosa que quiere ser aceptada y amada por lo que nos da. (Andrea Mucciolo)


Facebook nos ha llevado hacia atrás a cuando éramos chicos, época en la que pedíamos: ¿quieres ser mi amigo? (Andrea Mucciolo)


La República Italiana no puede ser definida una ‘república bananera’, porque se han comido también esas. (Andrea Mucciolo)


Facebook es como un gran condominio, de hecho cada tanto hay alguien que sacude su alfombra en tu muro. (Andrea Mucciolo)


Italia es una república televisiva fundada en los titiriteros. (Andrea Mucciolo)


No escribo todo aquello que pienso. A veces, ni siquiera pienso lo que escribo. Pero lo que pienso, sin ninguna duda, es pensar libremente. (Andrea Mucciolo)


Adoro cuando los otros piensan mal de mi, pues no corro el riesgo de quedarme desilusionado si cambian idea. (Andrea Mucciolo)


No me averguenzo de que vean mis debilidades, pero sí cuando ven que cedo a la fuerza de los otros. (Andrea Mucciolo)


El futuro no piensa en mi, por lo tanto no veo por qué debería pensar en el futuro. (Andrea Mucciolo)


Conozco a muchos hombres que se avergonzarían de llorar adelante de los otros, pero hasta ahora nunca he encontrado ni uno solo que pruebe verguenza por decir tonterías en público. (Andrea Mucciolo)


Más hombres son juzgados por el color de sus corbatas que por el valor de sus acciones. (Andrea Mucciolo)


Quizás sea verdad que en el amor gana quien huye. Entretanto sería mejor que el que se escapa se asegurara que quien lo debe seguir tenga las dos piernas. (Andrea Mucciolo)


Tengo siempre temor de confiar en la gente, porque se bien que podrían comportarse como lo hago yo. (Andrea Mucciolo)


Los elogios aburren. Las críticas despiertan interés. Las polémicas venden. (Andrea Mucciolo)


Mi musa es una gran prostituta. (Andrea Mucciolo)


Muchas amistades no tienen mano y contramano. Ningún cartel te avisa. Si entras del lado equivocado al final acabas en colisión. (Andrea Mucciolo)


Los amigos que te llaman solamente cuando estás mal son como los políticos que hacen reparar los baches después que alguien se murió. (Andrea Mucciolo)


Generalmente el vencedor es quien acaba en pie. Pero si alguien logra ganar a pesar de haberse caído habrá ganado al menos mil veces más. (Andrea Mucciolo)


Las oportunidades de la vida son como el helado con el sol del verano: si no te apuras a lamerlo se te derriten encima, dejándote empantanado en un áspero remordimiento. (Andrea Mucciolo)


Las encrucijadas no ayudan a decidir, sino más bien a arrepentirse. (Andrea Mucciolo)


Será verdad que ‘en el amor gana quien huye’, aunque es igualmente verdadero que solamente uno de los dos tiene que huir, porque si el otro lo no persigue o, peor aún, huye también él, entonces solamente será posible esperar una llamada o la llegada de un sms durante toda la vida. (Andrea Mucciolo)


Las mujeres poseen la calamidad más poderosa que conozco, capaz de subdividir a los hombres en dos categorías: los que razonan con el cerebro y los que en cambio lo hacen con lo que tienen entre las piernas. (Andrea Mucciolo)


Cuando alguien dice algo a tus espaldas no lo tomes mal: !piensa en cambio que has sido afortunado de no ver su cara de estiércol mientras lo decía! (Andrea Mucciolo)


Hoy no existen solamente contratos de trabajo a tiempo determinado, pero también muchas amistades que se volvieron tales. (Andrea Mucciolo)


Por favor, no me pidan si digo siempre la verdad: no tengo ganas de mentir. (Andrea Mucciolo)


Los pequeños errores nos humillan. Los grandes errores hacen la historia. (Andrea Mucciolo)


Para no quedarse desilusionado de las personas se aisló de todos y entonces no se desilusionó más de nadie, excepto de si mismo. (Andrea Mucciolo)


Mi libertad no existe: existe solamente el abatir barreras, hoy y mañana. (Andrea Mucciolo)


Me bastaría ser verdaderamente experto en un solo campo: el de mi vida. (Andrea Mucciolo)


La vida no es fácil ni difícil, ni fea ni bella, simplemente es modificable y personalizable por el propietario. (Andrea Mucciolo)


Querría hacer un anagrama de mi vida, pero lamentablemente me sobra siempre alguna maldita letra. (Andrea Mucciolo)


Estoy convencido que entre nosotros existen personas superiores sobre las cuales pesa una gran responsabilidad: la de no convertir al mundo en un lugar en donde por cada error sufrido se comete uno diez veces mayor. Pocos seres superiores, fuertes, una minoría capaz de no reaccionar al mal haciendo otro mal. Personas que saben encontrar una extraordinaria fuerza en su aparente debilidad. Estas personas no necesitan ni siquiera las alas para volar. (Andrea Mucciolo)


Alguno debería decirle a mucha gente que no existe un impuesto para quien sonríe, ni siquiera para las palabras como gracias, buen día o felicidades. (Andrea Mucciolo)


Soy una persona muy egoísta, cuando perdono no lo hago para hacerle un favor a otro, pero me lo hago a mi mismo. (Andrea Mucciolo)


Las relaciones humanas son la cosa más delicada que existe y a pesar de ello las personas ni si quiera tienen un cartel sobre su tórax que diga “frágil”. Quizás sería oportuno que se lo pongan. (Andrea Mucciolo)


El interés que muchas personas demuestran respecto a nuestros problemas a veces es solidaridad y empatía. Mucho más frecuente, en cambio, es el deseo de chismear. (Andrea Mucciolo)


No me aflige cometer pequeños errores, pues los considero una vacuna contra los más grandes. (Andrea Mucciolo)


La verdad es como una prostituta: todos quieren poseerla y usarla para sus deseos pero muy pocos estarían dispuestos a exponerla o defenderla públicamente. (Andrea Mucciolo)


Quizás las rosas tienen espinas para recordarnos que el sufrimiento es compañera fiel de la pasión. (Andrea Mucciolo)


Es posible ser felices aún teniendo una vida insignificante, sin afectos ni dinero. Si bien para ello es necesario que nuestros sueños sean más potentes que nuestra vida real. Mucho más fuertes. Tan potentes de confundirse con la misma realidad, o mejor aún, superarla creando otra. (Andrea Mucciolo)


Quiero gritarlo a gran voz, escribirlo en las paredes de mi casa, tatuármelo en la piel, incidirlo en mi alma, impregnarlo en el corazón que: antes de cada amanecer está la obscuridad de la noche… (Andrea Mucciolo)


Y si ganaré, lo haré de manera honesta. No tanto por los otros, sino por mi mismo. (Andrea Mucciolo)


Nadie se da cuenta cuanto nos pueden cambiar las personas, como nuestro carácter, nuestros ideales, nuestro credo puedan ser creta en las manos de algún otro. (Andrea Mucciolo)


Una vez conocí a un mago que era extraordinario para hacer desaparecer a las personas. Un día hizo desaparecer de una sola vez a cien amigos con el poder de su palabra usando una fórmula mágica: “¿Me pueden prestar dinero? (Andrea Mucciolo)


Los banqueros cada vez más se alejan de Dios, mientras que los hombres de Dios se vuelven cada vez más banqueros. (Andrea Mucciolo)


Muchas veces pasamos buena parte de nuestra vida criticando duramente a ciertas personas y al final nos damos cuenta que al intentar reaccionar de manera inhábil a sus fechorías, nos hemos vuelto exactamente como ellos. O aún peores. (Andrea Mucciolo)


No debemos tener miedo de los demás, porque a menudo los mismos tienen mucho más miedo que nosotros. El éxito no es ganar siempre, el éxito es dominar nuestros miedos, teniendo el ánimo para intentarlo siempre. No hay que demostrar nada a los demás, pero solamente a nosotros mismos. (Andrea Mucciolo).

El amigo falso te invitará a viajar con él, compartiendo los gastos de la gasolina. El amigo sincero, te ayudará a empujar el coche, cuesta arriba también, cuando la gasolina terminará. (Andrea Mucciolo)


Prefiero ser suficientemente loco por hacer locuras, antes de ser suficientemente estupido por creer en las tonterías. (Andrea Mucciolo).


No importa cuanto tú pueda ser mejor de los otros, siempre estará alguien mejor que tú. Si en cambio llegarás a ser mejor que tí mismo, nadie podrá robarte el primer lugar. (Andrea Mucciolo).


No hay que tener miedo de las críticas de la gente, sino solamente de las que dirigimos a nosotros, porque son la únicas realmente sinceras y sin segundas intenciones. (Andrea Mucciolo)


No importa lo que vuestros clientes desean, sino el deseo que vosotros creáis en vuestros clientes. (Andrea Mucciolo)


La política italiana es un circo, sin ni siquiera domadores, sólo payasos.  (Andrea Mucciolo)


Mi libertad no existe: sólo existe mi deseo de demoler las barreras, hoy y siempre. (Andrea Mucciolo)


Quisiera ir a vivir en un país en el cual los pepinos sólo están en los platos para ser comidos y no en los culos de los hortelanos. (Andrea Mucciolo)


El éxito llega a la cabeza porque a menudo el culo ya ha sido utilizado antes de que se consiguiera la fama.  (Andrea Mucciolo)


Perro y gato son enemigos, pero en caso de que crezcan juntos desde pequeños, quedarán amigos también como adultos. En vez, los seres humanos, aunque se conocieran desde niños, igualmente se matarían como animales. (Andrea Mucciolo)


Las cosas bonitas de la vida, nos hacen más vulnerables, por que atenuan nuestras defensas naturales. (Andrea Mucciolo)


Los sueños fallecen al amanecer, pero renacen en un corazón leal y sincero. Mirará el nacer del sol después de cada noche obscura y siempre relucirá de su enérgia.(Andrea Mucciolo)


La justicia es igual para todos, son los hombres que no son iguales ante la justicia. (Andrea Mucciolo)


Es importante fiarse de la gente, lo importante es que ésta no esté tan cerca para robarnos el pan de la boca. (Andrea Mucciolo)


Las cosas que de seguro tienen el precio más alto por pagar, son nuestras escogidas. (Andrea Mucciolo)


El argumento fidelidad en una pareja, es como un cable: utilísimo por dar luz y energía, pero mejor es si no se toca. (Andrea Mucciolo)


Los ricos también lloran, pero secan sus lágrimas con pañuelos de seda... (Andrea Mucciolo) Frases celebres


La venganza puede ser dulce, pero el sabor de fondo amargo que te deja en la boca, estará tan fuerte que acabará matandote.  (Andrea Mucciolo)


El día del cumpleaños es, por los seres humanos, el más estresado de todo el año: hay que hacer un gran esfuerzo, para sonreír y fingir interés hacía los regalos que muy a menudo dan asco. (Andrea Mucciolo)


Tener a una pareja es como poseer un coche de propiedad. Tener a un amante es como tomar un taxi. Ser dejados por los dos, significa quedarse en el tram. (Andrea Mucciolo)


Mi vida es una sopa de verduras, pero siempre hirviendo, nunca recalentada. (Andrea Mucciolo)


Quisiste la luna y yo he ido hasta el cielo por tomarla para tí. Quisiste conocer cada mi secreto y yo te he donado las llaves de mi alma. Me pediste el amor absoluto y yo he guardado mi corazón entre tus delicadas manos. Luego quisiste ese anillo de oro que estaba en el escaparate de una tienda en centro y yo ¡coño si te daba mi tarjeta de crédito! (Andrea Mucciolo)


Hoy en día, en este país, con la saturación actual de libros que tenemos, con el gran desinterés hacía los libros que no sean de escritores famosos, publicar un libro y tratar de emerger como escritores es, como dicen muchos, una idea de manicomio. Pero por mi suerte, estoy suficientemente loco por seguir adelante con esta idea. (Andrea Mucciolo)


El pensamiento de cocinar, lavar, planchar, hacer compras y doblar la ropa, es, por muchos hombres, el más potente, y tal vez el único, medio hacía el divorcio. (Andrea Mucciolo)


Sólo los tontos están contentos de ganar el primer tiempo. (Andrea Mucciolo)


Un hombre verdaderamente libre es quien puede enviar a la mierda su jefe, y el día siguiente volver tranquilamente a su trabajo, como si nada hubiera pasado. (Andrea Mucciolo)


La palabra gratis no existe, menos que en la fantasía del ser humano. Son exactamente las cosas que parecen gratis las que tendrán el precio más alto que pagar. (Andrea Mucciolo)


La verdad es un arma muy peligrosa, es por eso que hoy se otorga el arma a pocas personas. (Andrea Mucciolo)


La diferencia entre un banquero y un simple avaro, es que el avaro nunca se compartiría su pan contigo, tampoco si estuvieras por morir de hambre. El banquero, sin embargo, te robará el pan de la boca cuando estés muriendo de hambre. (Andrea Mucciolo)


El odio es un boomerang. El amor es una cometa. Ambos son fantasmas capaces de perseguirnos una vida entera. (Andrea Mucciolo)


No trato de ser mejor de lo que parecen los otros, pero sólo de no ser peor de lo que realmente soy. (Andrea Mucciolo)

[ Aforismo de Andrea Mucciolo publicado en la revista mexicana "Novedades de Tabasco" ]


Entre el decir la verdad y la mentira no hay mucha diferencia: en ambos casos, muy difícilmente nos creerán. (Andrea Mucciolo)


Los verdaderos amigos se ven en tiempo de necesidad: en el sentido que los ves sólo cuando ellos necesitan algo. (Andrea Mucciolo)


No escribo para pasar a la historia, sino para escribir mi historia. (Andrea Mucciolo)


El deseo de escribir es comparable, y directamente proporcional, a la de vivir. (Andrea Mucciolo)


Siempre aprendo mucho de los demás, sobretodo de las personas que detesto.  (Andrea Mucciolo)


La diferencia entre las personas que mienten y las que dicen la verdad, es que las primeras serán críticadas cuando y si se desenmascaran sus mentiras, mentras que las segundas recibirán la desaprobación de inmediato. (Andrea Mucciolo)


No escribo para mí, sino sólo para ser un poco más mí mismo. (Andrea Mucciolo)


Mejor que yo mire siempre adelante, al futuro, sin mirar nunca atrás. También por que, si me miría atrás, me arriesgaría ir a sacudir.  (Andrea Mucciolo)


No me importa tanto lo que los demás piensan de mí, sino lo que yo pienso de ellos. (Andrea Mucciolo)


Nadie es grande porque hace todo por sí mismo, sino está "genial" quien sabe escuchar los consejos de los demás, no como regla absoluta, sino como una fuente de estímulo para mejorar. Quien hace todo por sí mismo y no escucha los consejos ajenos, no es un genio, es sólo un gran idiota que tarde o temprano irá a cometer un error aún mayor.  (Andrea Mucciolo)


Non te he amado para recibir en cambio tu amor, sino para desalojar mi odio.  (Andrea Mucciolo)


Eres tú. Sólo eres mía. Dulcemente, por mi tormento cotidiano. (Andrea Mucciolo)


Escribir es una manera de evitar las realidades alrededor de nosotros y crear nuevas. (Andrea Mucciolo)


Para buscar el oro, ve a solas, para que nadie pueda robarte lo que encontrarás. Cuando busques la felicidad, ve con alguien, porque si encontrarás la felicidad y no tendrás a nadie con quien compartirla, se pudrirá como un fruto maduro que no se come. A solas, en una despensa escuálida. (Andrea Mucciolo)


Los perros se quedan perros, no hay que compararlos con las personas. Y los imbeciles se quedan imbeciles, no hay que compararlos con los perros. (Andrea Mucciolo)


El arte del perdón es la más difícil que yo conozca. Pero es también el única capaz de hacer revivir a una persona. (Andrea Mucciolo)


Mañana es otro día. Qué pena que el mundo siempre sea lo mismo.  (Andrea Mucciolo)


Si un escritor tiene miedo de ofender a una categoría, nunca será un buen escritor. (Andrea Mucciolo)


Piensa siempre con el cerebro. En última instancia, con el corazón también, unas veces. Pero no pienses y sobretodo nunca tomes decisiones con lo que tienes entre las piernas. (Andrea Mucciolo)


Un escritor serio, nada hábilmente en el mar de las críticas dirigidas a sus obras, incluso chapotea entre ellas, no se ahoga. El escritor falso, ahogará en su mismo mar de lágrimas, llevado por la corriente de su lloriqueo improductivo. (Andrea Mucciolo)


Puede ser cierto que "En amor gana quien huye", pero es cierto también que sólo uno de los dos tiene que huir, si su pareja no persigue o, peor, huye ella también, entonces puede esperar una llamada a su móvil o la llegada de un sms para toda la vida. (Andrea Mucciolo)


La selva es un lugar muy peligroso, desde donde mejor es permanecer lejos. Hay en los alrededores unos animales muy peligrosos, que te despedazan a la primera oportunidad. Es muy fácil reconocerlos: tienen dos ojos malos y llenos de odio, son largos y caminan sobre dos patas. (Andrea Mucciolo)


He conocido a una mujer que me ha hecho sufrir. En la noche he paseado por la ciudad, buscando a criminales; luego ellos me han buscado a mí. He visto el amanecer guiñar un ojo en uno de los lugares más enormes de la tierra. He hablado con un perro, podrido y abandonado. Me ha contestado con palabras de rabia. Luego, cansado, pero lleno de vida en cada poro, he cerrado el libro y he ido a dormir. (Andrea Mucciolo) Frases celebres


Si la vida fuera simple y sin problemas, no existirían los escritores. (Andrea Mucciolo)


El dinero no es todo en la vida. Pero explícalo a quien no tiene ni el dinero para comprar la comida. (Andrea Mucciolo)


Cuando tus amigos empezarán a estar muy cerca de tí, como nunca han hecho antes, tienes que controlar tu cuenta en el banco: tal vez hayas ganado a la lotería y lo olvidaste. (Andrea Mucciolo)


A la maldad, hay que reaccionar, pero no con otra maldad, sino con amor. Sobretodo hacía nosotros mismos. (Andrea Mucciolo)


Cuando alguien habla a tu espalda, no estés triste: ¡piensa, en vez, a la suerte que tienes por no haber tenido que ver su rostro de coño mientras que hablaba! (Andrea Mucciolo)


La desmentida es la mentira de un cobarde. (Andrea Mucciolo)


A menudo pasamos gran parte de nuestra vida a criticar con fuerza a unas personas, pero al final, no nos damos cuenta de que, por tratar de reaccionar a sus fechorías de manera inhábil, nos convertimos como ellos. Y peor también. (Andrea Mucciolo)


Si todos fuéramos mucho más sinceros, sólo iremos a recibir una gran cantidad de "vete a la mierda" más a menudo.  (Andrea Mucciolo)

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